Ventas tradicionales vs. ventas digitales: ¿Cuál es mejor?

La manera en que compramos ha dado un vuelco total, ya no es necesario ir hasta un establecimiento físico, elegir entre los distintos productos y, luego, hacer una fila para pagar. La tecnología es la promotora de ese cambio en las ventas. Por eso, los emprendedores deben preguntarse si emplearán ambos modelos o uno solo, y cuál será.

Para dar una mano con eso, en este post hablaremos sobre la venta tradicional vs. venta digital: ventajas y desventajas. Pero antes, establezcamos las diferencias entre una y otra.

Diferencias entre la venta tradicional vs la venta digital

Definamos primero lo que es cada tipo de ventas:

  • Venta tradicional: es el modelo de comercialización presencial en el que el consumidor debe dirigirse a un espacio físico fijo para conseguir los productos y/o servicios que necesita. Además, la logística depende del propio comprador en la gran mayoría de los casos, salvo en unos pocos en los que la empresa se encarga.
  • Venta digital: este modelo también ocupa un lugar específico en el “espacio digital”, pero cualquier persona puede acceder al él, es decir, a la página web de la tienda, y comprar de manera directa con unos pocos clics. La logística casi siempre corre por cuenta de la empresa, o al menos se encarga de que un tercero la gestione para el comprador.

Con el avance en las tecnologías de compra y venta por internet, nos vamos familiarizando con el comercio electrónico cada vez más. Con todo, en la gran mayoría de los mercados sigue predominando el comercio tradicional, es decir, el presencial. Sobre todo por las fallas en la conexión a internet y la desconfianza hacia las compras digitales.

Ventajas y desventajas de las ventas tradicionales vs las ventas digitales

Para poner cada modelo en perspectiva, hablaremos de diferentes factores importantes en las ventas y cómo los cubre -o no- cada uno.

Disponibilidad

Ventas digitales

Aunque algunas tiendas físicas trabajan 24/7, estas son una excepción más bien que la regla. Esto limita el tiempo en que los productos y servicios están disponibles para los usuarios/consumidores.

Por su parte, una tienda online (eCommerce) siempre está abierta al público, si bien la logística quizás no, ya que depende de la mano de obra humana que sí tiene un horario. Incluso, hay empresas que utilizan ambos modelos de comercialización (omnicanalidad) para ampliar el alcance de su oferta y atraer a más consumidores.

Esto es posible con la democratización del internet y las facilidades para crear y diseñar una página web.

Simplicidad en el proceso de compra

Para poder adquirir un producto o servicio en la venta tradicional, los usuarios atraviesan varios procesos que involucran moverse físicamente. Mientras que en la venta digital, el mismo usuario puede conseguir exactamente el mismo producto sin tener que moverse a ninguna parte.

Además, las plataformas de gestión de pagos y las nuevas modalidades financieras, como las criptomonedas, obligan a las empresas a digitalizarse, bien sea con un pequeño portal para facturación electrónica, o con todo un eCommerce.

Sistema de autoservicio

venta tradicional

En la venta tradicional, los usuarios suelen autoservirse porque pueden elegir ellos mismos sus productos y llevarlos en un carrito o canasta literal. En la venta digital esto es mucho más sencillo porque el usuario solo hace clic sobre el producto y lo añade al carrito virtual, luego factura sin hacer fila ni esperar.

Sin embargo, para algunos consumidores es vital poder palpar los productos a fin de hacer una comparación más real, lo cual se relaciona con el autoservicio. El comercio electrónico intenta sustituir esta necesidad con las valoraciones y comentarios de otros consumidores. Dependerá de cada público si esto es suficiente o no para comprar con confianza.

Confianza entre marca y consumidor

Una gran ventaja de poder comprar en un establecimiento físico es que el usuario se siente más seguro ya que puede ver a quién le compra. Es cierto que no siempre conocerá al propietario, pero el poder ver un equipo de trabajo, un gerente o administrador, supervisores, etc., evoca la idea de que hay control y supervisión en la compra.

Además, puede volver al establecimiento si no está satisfecho con su compra y gestionar una devolución. Todo esto no se siempre puede lograr en todas las tiendas online. Aun así, la mayoría intenta dar la misma confianza con diferentes estrategias.

Por ejemplo, el consumidor puede visitar una sección de “Sobre Nosotros” y conocer los principios, visión y misión de la empresa, y hasta ver a los propietarios y encargados en sus perfiles en redes sociales. Aunque esto ayuda un poco, no transmite la misma seguridad que la compra presencial.

Seguridad en las transacciones de compra

El factor de la seguridad es uno de los más importantes para todo consumidor, quizás el principal. Desde siempre, la venta tradicional ha buscado formas de ofrecer seguridad al usuario, sobre todo con la aparición de tecnologías como las tarjetas de crédito y débito, por ejemplo.

Pero con las nuevas formas de pago electrónico, los usuarios ya no se extrañan en que tengan que pagar a través de una app, un código QR o cualquier otra modalidad digital, pues estas son cada vez más robustas y habilitan procesos de validación de datos muy seguros. Y esto aplica tanto a las ventas tradicionales como a las digitales.

Así que en este aspecto ambas ofrecen el mismo nivel de ventaja, dependerá de que cada empresa ofrezca las opciones existentes y preferidas por sus usuarios.

Implementación del marketing

Este es quizás el aspecto en que más diferencias hay entre la venta tradicional vs venta digital. Y es que esta última tiene un mayor alcance y efectividad de cara a la consecución de metas en los diferentes segmentos del público objetivo. Además, los usuarios se están acostumbrando a la publicidad digital y hay buena recepción del email marketing.

Por su parte, el marketing convencional ha quedado ya como un complemento del digital, aunque sigue ocupando buena parte del presupuesto de publicidad de las empresas. Sus estrategias también dan fruto y consiguen llegar a ciertos mercados donde el internet no es tan estable.

En resumen, hay ventajas y desventajas en la venta tradicional vs la venta digital, basta con examinar cuál ofrece más beneficios para un negocio particular para elegir el más conveniente, o si se pueden fusionar algunas estrategias de ambos modelos de comercialización.

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