Si has llegado hasta aquí, probablemente es porque tienes una página web y te preocupa su relación con Google. O quizás ya has pasado por la mala experiencia de ver cómo tu tráfico cae en picado de un día para otro y no entiendes por qué. Si es así, necesitas un consultor SEO.
Hoy quiero contarte cuáles son los errores garrafales que un profesional de verdad detecta y evita a toda costa, antes de que sea demasiado tarde para tu web.
Contenido
#1 La obsesión por rellenar de palabras clave (Keyword Stuffing)
¿Has leído algo como esto?
“Vendemos zapatos baratos. Si quieres zapatos baratos, nuestros zapatos baratos son los mejores zapatos baratos de Madrid.”
Eso es keyword stuffing y, lamentablemente, todavía hay quienes creen que funciona. Sin embargo, un buen consultor SEO sabe que Google ya no se limita a contar cuántas veces repites una palabra, sino que entiende el contexto, la semántica y, lo más importante, la intención de búsqueda.
El error aquí es olvidar que escribimos para personas, no para algoritmos. Si el usuario entra, lee un texto ilegible y se va (rebote), Google tomará nota y te hundirá. Un profesional prioriza la naturalidad y la riqueza semántica sobre la repetición mecánica.
#2 Olvidar la publicidad paga (SEM)
Un error común es pensar que el SEO vive en una burbuja aislada. Un buen consultor sabe cuándo es momento de apoyarse en la publicidad de pago para dar un empujón inicial o para atacar palabras clave donde la competencia orgánica es brutal.
Entender cómo conviven ambos mundos es vital. De hecho, si tienes un negocio local o una empresa que necesita leads urgentes, buscar una buena Consultoría SEM en Madrid puede ser el complemento perfecto para tu estrategia de contenidos. ¿Por qué? Porque los datos que obtienes de tus campañas de pago (qué palabras convierten, qué anuncios gustan más) son oro puro para afinar tu estrategia SEO a largo plazo.
Un buen consultor no ve el SEM como un enemigo, sino como un aliado táctico para acelerar resultados mientras el posicionamiento orgánico madura.
#3 Ignorar la salud técnica
Imagina que construyes una casa. Pintas las paredes de colores de moda, pones muebles de diseño y cuadros carísimos. Pero… te olvidaste de revisar las tuberías y los cimientos están agrietados.
Eso es lo que pasa cuando te centras solo en el contenido y olvidas el SEO Técnico.
Un error clásico que evita un buen consultor es lanzar una estrategia sin una auditoría técnica previa. Cosas como:
- Velocidad de carga lenta
- Enlaces rotos (404)
- Problemas de indexación
Un especialista se asegura de que la “casa” sea sólida antes de invitar a la gente a entrar.
#4 La trampa de los enlaces tóxicos
Todos sabemos que los enlaces que apuntan a tu web (backlinks) son importantes para la autoridad. Pero hay una diferencia abismal entre calidad y cantidad.
El error que destruye posicionamientos es comprar paquetes con cientos de enlaces por unos cuantos dólares. Esos enlaces suelen venir de granjas de enlaces, sitios de apuestas rusos o páginas de spam.
Google tiene el algoritmo Penguin, el cual se dedica exclusivamente a cazar estas prácticas. Si un consultor te sugiere comprar enlaces a granel sin criterio, huye de ahí.
Un buen profesional prefiere un solo enlace desde un periódico digital prestigioso o un blog del sector, que mil enlaces basura. La construcción de autoridad es un trabajo de relaciones públicas digitales, no de compras al por mayor.
#5 No pensar en “Mobile First”
Más del 70% de las búsquedas se hacen desde un móvil. Google utiliza la indexación Mobile First. Esto quiere decir que ignora tu versión de escritorio y evalúa tu web basándose en cómo se ve en un teléfono.
Los errores que se deben evitar aquí son:
- Botones demasiado pequeños para el dedo.
- Texto ilegible sin hacer zoom.
- Pop-ups intrusivos que tapan toda la pantalla del móvil y no se pueden cerrar.
Si la experiencia en móvil es frustrante, tu posicionamiento caerá, sin importar lo bueno que sea tu contenido.
#6 Migraciones web sin planificación
Decides renovar tu web, cambiar el diseño y las URLs. El día del lanzamiento todo se ve bien, pero una semana después… el tráfico es cero.
¿Qué pasó? Que nadie hizo un mapa de redirecciones (301).
Si cambias la dirección de una página (URL) y no le dices a Google “lo que estaba aquí ahora está allá”, pierdes toda la autoridad acumulada durante años.
Un buen consultor SEO planifica una migración con precisión para que, al cambiar de web, no se pierda ni una gota de tráfico.
#7 Ignorar al usuario
Finalmente, el error más humano. A veces nos obsesionamos tanto con el algoritmo que olvidamos al usuario.
Google mide cómo interactúa la gente con tu web. Si un usuario entra buscando “mejores zapatillas de running”, y se encuentra con una página que tarda en cargar, tiene mucho texto aburrido y no muestra precios, se irá enseguida.
Un buen consultor analiza la Experiencia de Usuario (UX). Se pregunta:
- ¿Es fácil navegar?
- ¿El contenido responde a la duda del usuario?
- ¿La estructura es lógica?
Si no cuidas a tus visitas, Google asume que tu web no merece estar en la primera página.
Entonces, un buen consultor SEO es aquel que te dice “no” cuando quieres tomar atajos peligrosos, y que te guía hacia un crecimiento sostenible y seguro. Así que, como ves, es muy importante contratar uno.



